Caña de limón, caña santa o zacate limón: ficha de esta planta medicinal y usos

Tema en 'Varias plantas medicinales' comenzado por JETET, 3/7/07.

  1. JETET

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    Agrotecnología para el cultivo de la caña santa o zacate limón

    El uso de las plantas medicinales es tan antiguo como la historia del hombre mismo y lo que se sabe hoy de ellas es producto del proceso de prueba y error llevado a cabo por el hombre que le permitió identificar aquellas especies útiles en medicina y luego trasmitir el conocimiento de una generación a otra". (Martinez et al.,2000).

    Las plantas medicinales representan cerca del 25 % del total de las prescripciones médicas de los países industrializados y el 80 % del arsenal terapéutico en los países en desarrollo. Entre las razones que justifican el interés creciente por estas plantas, se citan, la falta de nuevos descubrimientos por los procesos tradicionales de síntesis química, de moléculas farmacológicamente activas y de posible uso terapéutico, los efectos secundarios producto del uso incorrecto o abusivo de algunos fármacos sintéticos y el cambio de perfil del consumidor que desde finales de la década de 1980, está prefiriendo los productos naturales en detrimento de los productos sintéticos en todos los segmentos del mercado. (Sharapin, 2000a).

    En las condiciones de dominio colonial existentes en Cuba antes de la década del 60, la utilización de las plantas medicinales era patrimonio de la sabiduría popular, poseyendo también un carácter esotérico, en el que se mezclaban los elementos de los cultos sincréticos (brujos, curanderos y otros) con las necesidades no resueltas de la población. (Arguelles y Hodge, 1991). En sentido general, antes del triunfo de la Revolución, los estudios realizados en el campo de las plantas medicinales fueron escasos y aislados, sólo se conoce de esa época la primera edición en 1945 del libro "Plantas medicinales, aromáticas o venenosas de Cuba" de Juan Tomás Roig que recopila los conocimientos acumulados hasta esa fecha sobre las plantas medicinales.

    Desde los primeros años del triunfo de la Revolución y con la colaboración de especialistas de la entonces República Democrática Alemana, se realizó el primer tamizaje fitoquímico de la Flora cubana, estudiándose 1 165 especies autóctonas y exóticas pertenecientes a 149 familias. En 1973 se crea la Estación Experimental de Plantas Medicinales Dr. J.T. Roig. (Lérida Acosta, 1983).

    En la década del 90, caracterizada en Cuba por el resurgimiento de una cultura naturalista científicamente fundamentada, que abarca tanto la actividad agronómica como la médica, se revalorizan el uso y producción de las plantas medicinales, tanto en estado natural, como de las sustancias y productos elaborados a partir de ellas. Este nuevo estadío de la cultura cubana, unido a condiciones económicas excepcionales ha provocado el auge de la Medicina Alternativa, en la cual el cultivo, estudio y el procesamiento de las plantas con fines terapeúticos ocupan una posición importante. (Beatriz Rodríguez et al. 1993 ).

    El Programa Nacional para el Desarrollo y Generalización de la Medicina Tradicional y Natural (PNMTN) aprobado en 1997 expresa que, entre las tendencias de la Medicina Contemporánea también se destacan, con un vigor creciente en los últimos años, el de la incorporación a la práctica médica de los procederes de la Medicina Tradicional y Natural, no como un método alternativo motivado por cuestiones de índole económica como solución a los problemas de desabastecimiento que ellas determinan, sino como una verdadera disciplina científica que es necesario estudiar, perfeccionar y desarrollar permanentemente, por sus demostradas ventajas científicas, aún cuando se logren superar las desigualdades entre los pueblos pobres y los altamente desarrollados, que como productores monopolizan la industria farmacéutica mundial. La Medicina Tradicional y Natural forma parte importante del acerbo cultural de la humanidad. Ella se ha desarrollado en cada país y región del mundo con características propias, en franca dependencia de los recursos disponibles en ellos, tomando como base además la idiosincracia de sus habitantes.

    Entre las plantas reconocidas por sus comprobadas propiedades medicinales se encuentra Cymbopogon citratus Stapf, conocido en Cuba con los nombres de caña santa, hierba de calentura, hierba limón y otros, que en forma de extracto fluido, tintura o aceite esencial se emplea en diferentes medicamentos en las categorías farmacológicas: analgésica, antinflamatoria, antiasmático, expectorante, antiespasmódica y otras. (Empresa Provincial de Medicamentos de Cienfuegos, 1993).

    Esta especie se cultiva en numerosos países del mundo para la obtención de su aceite esencial conocido como lemongrass de gran importancia para la industria, ya que grandes cantidades son utilizadas para la extracción del citral, principal constituyente del aceite. El citral es un importante material para la perfumería, confitería y licorería y se emplea como materia prima en la síntesis de las iononas, sustancias aromáticas con fuerte olor a violetas y en la síntesis de vitamina A. Los aceites esenciales ricos en citral son bien conocidos también por sus propiedades bactericidas y fungicidas. (Guenther, 1950; Alippi et al. 1996; Pattnaik et al. 1996 y Wannissorn et al. 1996).

    Las posibilidades de desarrollar este cultivo en Cuba como planta aromática y medicinal habían sido indicadas por Roig en 1943 como resultado del estudio de su comportamiento en un pequeño lote en la Estación Agronómica de Santiago de las Vegas y apuntaba que: "El establecimiento de nuevos cultivos es siempre una labor difícil y aunque ciertas especies de plantas medicinales o aromáticas se dan bien en Cuba, no podemos ofrecer cantidades apreciables al exportador, porque no existen plantaciones comerciales ni datos sobre el costo del cultivo y manipulación". Concluye exponiendo: "De algún modo, debe estimularse el cultivo de plantas aromáticas y medicinales en Cuba, así como el establecimiento de laboratorios y fábricas de productos farmaceúticos que empleen drogas nativas". (Alvarez, 1999).

    Las necesidades de materia vegetal durante muchos años fueron solucionadas mediante la recolección de plantas silvestres, sin un criterio científico, lo cual resultaba ineficaz y antieconómico. En la actualidad se conoce que el cultivo aporta mucho más beneficio que la recolección,tanto desde el punto de vista comercial, como el ecológico. En lo comercial, se trata de productos con demanda creciente, porque la población aumenta y con ello se incrementa también el consumo de productos naturales, además de que cada vez es mayor la cantidad de personas que no pueden acceder a la medicina "ortodoxa". En lo ecológico, porque el cultivo de aquellas especies cuya recolección supera a lo que ofrece la naturaleza, contribuirá a disminuir la presión sobre las poblaciones silvestres.( López,199:icon_cool:.

    El componente agrícola parece ser una limitante muy importante que debe ser superada por medio de la investigación y la transferencia de tecnología, se hace necesario desarrollar la tecnología de cultivo que permita producir esta especie en forma sostenida para abastecer el mercado potencial que se ha generado como consecuencia del conocimiento validado de su uso como planta medicinal y aromática.

    ASPECTOS TAXONOMICOS

    Catasús (1997) en su Manual de Agrostología, ubica a la caña santa en:

    Reino: Cormobionta

    División: Magnoliophyta

    Clase: Liliatae (Liliopsida)

    Sub-clase: Commelinidae

    Orden: Cyperales

    Familia: Poaceae

    Tribu: Andropogoneae Dumort.

    Género: Cymbopogon Spreng.

    Especie: citratus Stapf

    SINÓNIMOS:

    Andropogon citratus D.C.

    NOMBRES COMUNES:

    Esta especie se conoce en Cuba con los nombres vulgares de caña santa, cañita de limón, hierba de calentura y hierba limón (Roig,1974); zacate limón, té de limón y zacate té en Costa Rica, Honduras y Guatemala, así como limoncillo en Venezuela y República Dominicana. ( Germosén- Robineau et al.,1996,)

    DESCRIPCIÓN BOTÁNICA

    Srivastava y Chandra (1974) describen a C. citratus como una hierba de talla mediana que alcanza una altura de hasta 1.5 m y 0.50 m de diámetro, compuesta de 40 a 50 hijos o vástagos. Roig (1974) la describe como una gramínea perenne de uno a dos metros de altura con hojas de color verde oscuro, amontonadas cerca de la base, lampiñas, glaucas que tiene de 60 cm a 1 m de largo, que en Cuba no florece o lo hace muy raras veces.

    Mediante investigaciones realizadas en Cuba se pudo conocer que en una planta de C. citratus desarrollada pueden encontrarse hojas cuyas longitudes varían desde 22 cm hasta 82 cm y la mayor proporción se encuentra entre los rangos de 34 a 46 cm. y de 58 a 70 cm., así como que el método adecuado para la determinación del área foliar para esta especie es el del largo por el ancho, empleando como coeficientes para las hojas cuyos largos oscilen entre 34 a 46 cm, 0.58 y para las de 47 a 70 cm, 0.71. (Rafaela Soto et al. 1984).

    En cuanto al sistema radical de esta planta, un estudio sobre la distribución del mismo en un suelo Ferralítico Rojo típico arrojó que el mayor porcentaje de raíces, el 84.3% se encuentra hasta los 0.30 m de profundidad en el suelo. En la distribución horizontal y para las distancias entre las hileras de las plantas de 0.90 m, la mayor proporción de raíces se halla a los 22.5 cm a partir del eje central del plantón. ( Vega et al.,1980).

    C.citratus es una gramínea perenne con un ciclo de vida de cuatro a cinco año, aunque existen referencias de plantaciones de mas de 10 años.

    DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA Y ECOLÓGICA

    C. citratus es originario de Asia y al igual que el resto de las especies del género Cymbopogon está distribuido en las regiones tropicales y subtropicales. (Gupta y Jain, 197:icon_cool:

    El impacto multivariado del clima sobre los organismos vivos en general, y sobre el desarrollo de los cultivos agrícolas en particular, exige tomar en consideración los factores climáticos, ante todo las temperaturas y las precipitaciones, señala Lerch, (1984), quien destaca que en el desarrollo de las plantas importan, en primer lugar, la distribución y las oscilaciones de las temperaturas y precipitaciones durante su ciclo de vida.

    Entre los factores que determinan la calidad y la productividad de un cultivo de plantas medicinales está el factor ambiental, el cual puede modificar la producción de los metabolitos secundarios porque influye directamente en la expresión de los genes. Los genes responsables de la producción de los principios activos pueden ser activados o desactivados de acuerdo a las condiciones climáticas, nutricionales y otros. (Sharapin, 2000 a).

    El lemongrass requiere un clima caluroso, tropical, con bastante luz, lluvia abundante aunque no excesiva. El calor y el sol conducen a la acumulación del aceite en la planta, pero fuertes lluvias durante varios días consecutivos reducen el rendimiento en aceite. (Guenther,1950 ; Gupta y Jain,1978 y Pareek y Gupta, 1985)

    De igual manera Nair (1982) y Cáceres (1996) expresan que las condiciones óptimas para el desarrollo de la caña santa son calor y alta humedad relativa con plena exposición solar y lluvias de 2500-2800 mm al año uniformemente distribuidas.

    Handique et al (1984) indican que este cultivo en las condiciones de Jorhat, India, mostró gran variación en el contenido de aceite esencial de mes en mes, durante todo el año. Al relacionar los rendimientos en aceite esencial con las variaciones de la temperatura encontró que su aumento o disminución tiene una pequeña relación con el contenido mensual de aceite. Por otra parte la lluvia y la humedad relativa no guardaron una relación con el contenido de aceite. Sin embargo la humedad del suelo si mantuvo una correspondencia con el contenido de aceite en comparación con otros factores. La condición estacional acumulativa y su variación siempre estuvieron relacionadas en algún grado con el patrón de variación total del contenido de aceite, lo que indica que algunos otros factores desconocidos también influyen sobre las variaciones del contenido del aceite. Ese factor desconocido puede ser una variación periódica de algunas actividades bioquímicas o fisiológicas rítmicas relacionadas con la síntesis del aceite esencial.

    SUELOS

    "La calidad de los suelos ejerce una considerable influencia sobre los rendimientos en aceite esencial y la calidad del mismo. La planta crece mejor en terrenos arenosos-arcillosos, bien drenados, prospera incluso en suelos ligeramente arenosos que sean lo suficientemente fértiles. Las plantas logradas en tales suelos rinden relativamente más aceite y con mayor contenido de citral que las plantadas en terrenos muy fértiles. El contenido de humedad en el suelo influye sobre el contenido de citral en el aceite, en suelos secos arenosos, el aceite contiene un 75% de citral, en suelos arenosos- arcillosos, un 68% y en uno de arcilla húmeda, sólo un 66%. (Guenther,1950).

    Rendimientos de 12,5 t. ha-1 y un contenido de aceite esencial de 0.4 a 0.5%, son reportados por Sharma et al. (1972) para C. citratus cultivado sobre un suelo alcalino, loam arcilloso con un alto porcentaje de sodio intercambiable, pH de 8,5 a 10,0 y una conductividad eléctrica por debajo de 4 mS cm-1.

    Central Institute of Medicinal and Aromatic Plant. Lucknow (1983-1984), en un estudio sobre las posibilidades de crecimiento de la citronela de Java (C.winterianus), palmarrosa ( C. martini ) y el lemongrass (C. citratus) sobre suelos de distintos niveles de salinidad : 0.5, 2.5, 5.0, 7.5, 10.0, 11.5, 13.5 y 15 mS cm-1, obtuvo como resultado que estas plantas pueden crecer sin una reducción significativa en los rendimientos de materia vegetal y aceite esencial en suelos hasta una conductividad eléctrica de 11.5, 10.0 y 5,5 mS cm-1 respectivamente. El contenido de aceite y sus cualidades con respecto al geranio en palmarosa y citral en lemongrass no se alteraron con el incremento de la salinidad hasta el valor máximo estudiado.

    Pareek y Gupta (1985) indican que el lemongrass, la citronela de Java y la palmarosa, son plantas muy resistentes, adaptadas a una gran variedad de suelos y condiciones climáticas. Pueden plantarse en suelos de buena calidad y como cobertura vegetal en suelos desgastados, desnudos, en los declives de las montañas, siempre y cuando no se estanque el agua por un tiempo prolongado. Destacan que en particular el lemongrass crece en suelos pobres, desde arenosos a loam aluviales, ligeramente ácidos, aunque el rendimiento de masa vegetal se incrementa cuando es cultivado sobre suelos fértiles. Un alto contenido de citral en el aceite esencial fue obtenido en suelos lateríticos pobres y se ha observado que la síntesis del citral está mas influida por la humedad del suelo que por la calidad del mismo. Para las condiciones de Assam, India, suelos con pH de 7.5 incrementan significativamente el rendimiento de masa vegetal y el contenido de aceite, así como el de citral, en comparación con suelos de pH bajo (4.:icon_cool:.

    En Cuba esta planta ha manifestado un adecuado desarrollo sobre suelos Ferralíticos Rojos de La Habana. (Roig,1974 y Lérida Acosta, 1995). Un estudio realizado por Rafaela Soto et al. (1986) sobre el comportamiento de esta planta en la Estación de Suelos Salinos de la provincia de Guantánamo con un contenido de sales solubles totales de 2000 p.p.m, dió como resultado que en estas condiciones se pueden obtener, en el primer año de vida de la plantación, rendimientos del orden de 38,5 t. ha-1 de masa vegetal y 113.2 Kg ha-1 de aceite esencial de buena calidad.

    En 1990 un estudio desarrollado en Puertas de Golpe en Pinar del Río por Rafaela Soto et al. ( 1991) sobre un suelo Cuarcítico Amarillo lixiviado con un pH al cloruro de potasio de 4,6 indicó que las plantas en estas condiciones alcanzaron alturas, ahijamiento y rendimientos semejantes a los obtenidos sobre suelos Ferralíticos Rojos de la Habana.

    USOS Y POTENCIAL ECONÓMICO

    Como planta medicinal se le reconoce que posee propiedades espasmolíticas, hipotensoras y sudoríficas. (Hernández y María Teresa Pulido, 1993; Cáceres, 1996 y Catasús, 1997).

    Su aceite esencial detiene el crecimiento de los patógenos humanos Vibrio cholerae y Salmonella paratyph, diferentes razas de los dermatofitos (Epidermophyton floceosum, Microsporum canis, Trichophyton mentagrophytes y T. rubrum), así como inhibe el desarrollo de bacterias que causan la conjuntivitis.(Gutiérrez et al. 1990; Sa et al, 1995 y Wannisorn et al, 1996). Ha mostrado también poseer propiedades potenciales como anticancerígeno y acción analgésica por su contenido en mirceno, según lo han demostrado Lorenzetti et al, (1991)

    El aceite esencial de la caña santa es tan efectivo como los aceites químicos, tales como el mylol, como repelente de mosquitos; ofrece una protección completa contra Anopheles culicifacies y otras especies de este género. ( Ansari y Razdon, 1995)

    Se ha comprobado, además, por varios investigadores el efecto de los aceites esenciales y entre ellos el de caña santa sobre insectos plagas y microorganismos que afectan a algunos cultivos. Este aceite mostró toxicidad contra Pectinophora gossypiella, Saund y Earias insulana Basid, cuyas larvas constituyen plagas del algodón. (Hewady et al,1994) y logra in vitro el 100% de inhibición de la germinación conidial de Erysiphe polygoni (Raj, 1996); así como inhibe in vitro e in vivo la actividad del potyvirus Y de la papa. ( Ismail, 1994)

    Otro importante uso del aceite esencial de C.citratus fue estudiado por Mishra,(1994),cuando evaluó varios aceites como inhibidores de hongos que afectan a los alimentos almacenados. En una prueba para conocer la actividad de los mismos contra Aspergillum flavus, comprobó que el aceite de C. citratus exhibió una acción antifúngica a 1000 p.p.m., superior a los fungicidas sintéticos, Agrosan, Thiride, Ceresan,Dithone M-45,Agrozim, Bavistin, Emison y Thiovit.

    Es conveniente apuntar que no sólo el aceite esencial ha mostrado tener propiedades fungicidas e insecticida, sino también el extracto acuoso. Amadioha y Obi (1999) señalan que el extracto acuoso de C citratus es efectivo para la reducción de la germinación de las esporas y del crecimiento radial de Colletrotrichum lindemuthianum in vitro y del crecimiento del patógeno in vivo, por lo que puede ser usado como un pesticida natural para el control del mismo en el cultivo del caupí en el campo. Por otro lado, Bonkole y Adebanjo (1996) indican que este extracto acuoso inhibe completamente el crecimiento de los fitopatógenos Macrophomina phaseolina, Fusarium moniliforme, F. solani y Botryodiplodia theobromae.

    Lidia Girón et al. (2000), clasifican a C. citratus como una planta plaguicida, refiriendo que estas plantas han cobrado interés por el hecho de ser un método natural y de costo menor para el control de plagas en cultivos de hortalizas, granos, frutas y otros, contribuyendo a mantener el equilibrio ecológico sin afectar drásticamente el desarrollo, cambio y evolución de la naturaleza. El cocimiento de hojas de esta planta, apuntan, se usa en países de Ibero América contra los ácaros, áfidos y como nematicida.

    La masa vegetal después de extraído el aceite esencial mediante un proceso de destilación por arrastre de vapor, conocida como "spent-grass" es un buen alimento para el ganado y puede ser convertida en silo.( Guenther,1950; Nair, 1982; Rosete y Rafaela Soto, 1987). Este residuo o spent-grass es considerado además una buena fuente de fertilizante, pudiendo ser aplicado en forma de compost o cenizas, seco también es usado como combustible en el proceso de destilación, como material económico para la transportación de vajillas de cristal y como materia prima en la industria papelera (Gupta y Jain 1978